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CENTRO DE PRIMER CICLO DE EDUCACION INFANTIL
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Las plantas requieren un cuidado no mucho mayor al de otro ser vivo. Conociendo sus hábitos de riego, haciendo limpiezas frecuentes y podándolas cuando sea necesario; lo único que pueden darnos es alegría. Es complicado intentar explicar la mejor forma de mantenerlas, dependerá del lugar, de la estación de año, del tipo de planta; aun así intentaremos dar unos consejos que espero les sean de utilidad.
A la planta hay que llegar a conocerla, ella llega en unas condiciones óptimas a la casa, ya que ha sido mantenida en invernaderos o con sistemas que crean el ambiente más similar a su entorno natural, y se encuentra con: Aire acondicionado o calefacción; todo clima artificial que no este regulado en condiciones óptimas no beneficia a la planta. Por lo tanto hay que alejarla de los puntos de climatización. En el caso de tener la calefacción excesivamente alta usar un vaporizador de agua en las hojas a menudo. Falta de luz; no en todas las casas se disfruta de muchas horas de luz natural, esta falta hace que la planta se vaya degenerando y pierda la forma. Exposición directa al sol; cuando se pone una planta cerca de una ventana, que no esta protegida con cortina, esta hace de lupa con el sol y llega a quemar las hojas. Por tanto, se necesita claridad, no luz directa. Corrientes; las corrientes no sientan bien a las plantas, hay que evitar colocarlas en sitios donde normalmente exista esta problema. Sequedad en el ambiente; en ciudades del interior nos encontramos con este problema que hace que la planta no respire bien a través de las hojas. Para evitarlo se deben usar vaporizadores de mano. En zonas cerca del mar las plantas se mantienen y crecen con más facilidad, incluso manteniéndolas en el exterior; eso es debido a que hay menor diferencia de temperaturas y el clima es mas húmedo.
Cada planta es un mundo, hay que convivir un tiempo con ella para conocerla y saber sus hábitos. Una vez que la planta se haya acomodado y se habitúe al lugar, será mucho mas sencillo su cuidado. Uno de los mayores problemas, en contra de lo que se cree, es el exceso de agua. Es muy común regar las plantas para no volver hacerlo en varios días, con lo que se le echa una cantidad considerable pensando que la racionará ella misma, absorbiéndola esta poco a poco. Nada más lejos de la realidad, la planta la absorbe hasta el límite que no puede más y el restante pudre la raíz, algo que lleva irreversiblemente a su muerte. Por lo tanto, lo mejor es empezar con dosis pequeñas de agua cada uno o dos días, viendo si la tierra se queda seca enseguida o por el contrario permanece húmeda, procediendo a aumentar o disminuir la cantidad de agua según el caso. El uso de vaporizadores en las hojas, es altamente recomendable y se puede realizar tantas veces como se quiera. No sólo las da vigor sino que las limpia. Otro consejo es dejar el agua con la que se va a regar al aire durante un día, para que pierda el cloro y la cal que trae. Con ello conseguiremos que la asimile mejor y que no tenga esas manchas blancas que se le quedan a la hojas después de regarla. El uso de platos con agua debajo de la planta puede ser efectivo pero teniendo cuidado de observar que si la planta ya ha tomado suficiente agua, hay que quitar el restante, si esto no se hace provocará que la raíz se pudra.
La tierra es conveniente airearla de vez en cuando, para hacerlo se suele usar un paletín, teniendo cuidado de no hacerlo bruscamente para no dañar la raíz, si fuera demasiado pequeña, se puede hacer con los dedos, o con algo con punta. Lo más importante es que no se apelmaze, ya que impediría la correcta entrada y salida del agua. Los transplantes son buenos, pero siempre aconsejados por un especialista. Si se toma la decisión de realizarlo hay que tener en cuenta sobre todo que en el recipiente al que se vaya a llevar tenga una salida en el fondo para el agua restante, y que este además no pueda taponarse con la tierra, para ello se pone normalmente un trozo curvo de maceta de terracota justo encima. La tierra que se usa para plantas de interior suele denominarse "sustrato universal", viene normalmente en bolsas de 5 a 40 litros. No sólo traen nutrientes para la planta sino que vienen desinfectadas para no hacerla enfermar y evitar molestos insectos. Si se ve que las raíces salen por todos los lados del tiesto y que este empieza a abombarse hay que transplantar en seguida. Al pasar el tiempo la planta va perdiendo tierra, no hay que olvidar reponerla, para compactarla se usan los dedos, nunca el puño, ni ninguna cosa que le quite porosidad.
Hay varios métodos de limpieza, aunque a nosotros el que nos parece más efectivo es mezclar leche en agua en proporción de 1 (de leche) a 4 (de agua) aproximadamente. Usando un vaporizador aplicárselo a las hojas y el tallo. Una vez echo este proceso, se repite inmediatamente con agua sola. La leche capturará toda la suciedad, quedando la planta limpia. No hay que olvidarse de quitarla. También se puede hacer con cerveza pero deja un olor fuerte en la planta. Los abrillantadores se pueden usar, pero no en exceso. hay plantas como la kentia en las que no se puede usar bajo ningún concepto.
Hay gente que siente pena porque la flor se corte, pero tiene que pensar que es una simple poda, que incluso llega a beneficiar a la planta, es más, esta no solo no muere sino que coge vigor. No olvidemos que la flor sigue su vida aunque tomando sus nutrientes directamente. Fundamental para que nos dure más la flor, se debe cambiar el agua todos los días y cortar los tallos. Lo normal es que el corte debe ser de unos 4 centímetros (tres dedos) y en sesgado, con una navaja adecuada que haga un corte limpio, el cuchillo de pelar patatas es muy valido. Hay excepciones como los tallos de la margarita que es mejor troncharlos. Si no se cambia el agua esta puede llegar a pudrirse acortando la vida de la flor, y si no se corta el tallo, los vasos por los que transporta su alimento cicatrizan cerrando el paso. Existen productos que retrasan estos dos efectos, pero sólo durante dos o tres días.
Es importante informarse de cuando es conveniente hacerlo y del modo. Lo que si es seguro, es que si se quiere que la planta no se deforme y adquiera vicios, hay que dirigirla en su crecimiento. Es importante cortar toda rama u hoja que se seque o se estropee para que así la planta se dedique sólo a las sanas. Para ello hay que usar una tijeras adecuadas, y sobre todo no tirar directamente con la mano ya que eso debilitaría el tallo. Es normal que la planta pierda hojas en algún momento del año, y no nos tiene porqué asustar. También perderá hojas si se cambia de sitio o se la somete a un viaje, hasta que se acostumbre a su nueva ubicación.
Las enfermedades que puede coger la planta suelen venir por el aire, y raras veces las traen del lugar de compra ya que se realizan numerosos controles para evitarlo. Para curarlas lo mejor es cortar una hoja en la que se vea claramente y llevarla a la floristería o vivero para hacerle un tratamiento adecuado. Como comentario adicional, decir que si se trata de algún pulgón, cochinilla o algo similar, este muere después del tratamiento pero no cae de la hoja, teniendo que pasar un trapo para quitarlo. Si se intentara quitar antes de matarlo será mas fácil que rompamos la hoja, ya que vivo se agarra como una lapa.
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Este sitio se actualizó por última vez el 08 de febrero de 2008